Lo que no alcanza a ser llovizna…
Instalación que reúne 8 obras con diferentes medios y recursos.
Proyectores de diapositivas, proyectores de opacos caseros, animación, placas de cobre y fotograbados.
Dimensiones variables
2022
Lo que no alcanza a ser llovizna… es una instalación artística que reúne una serie de exploraciones plásticas en torno a una serie de fotografías de archivo del álbum familiar, las que sobrevivieron y a las que perecieron ante la humedad del ambiente. De ahí surge el nombre de la instalación y, de una obra específica realizada con placas de bronce. En el proceso de creación hay un interés particular por entrelazar discursos emotivos y aspectos históricos de la fotografía química, relacionados a la aparición y desaparición de la imagen, a la vez que se explora aparatos tecnológicos en desuso, bien sea fabricándolos o adaptando ciertos mecanismos y dispositivos.
Trampas para fantasmas I, Ilusión de movimiento e imágenes grabadas, fueron seleccionadas en la 3era edición de Cali FotoFest, 2022.
Revisa en el siguiente link
Lo que no alcanza a ser llovizna…
Serie de Agua Fuertes, Dibujos en placas de bronce.
Dimensiones variables, cada placa mide 9 x 12 cm. Espacio lineal 1 metro aprox.
2021/22
Esta es una serie que se apropia de la imagen fotográfica mediante las técnicas de aguafuerte y aguatinta del grabado sobre metal. Está compuesta, hasta el momento, por siete placas de cobre, cuyos tamaños coinciden con el de las fotografías originales, lo que establece un vínculo directo con el archivo familiar.
El material empleado, el bronce, posee una tonalidad dorada intensa que le otorga un aspecto cálido. La superficie del metal varía en su apariencia, dependiendo del tipo de intervención: a veces se muestra opaca, mientras que en otras, la superficie pulida actúa como un espejo, creando una interferencia visual al reflejar al observador o al entorno. Este trabajo, gracias a la técnica utilizada, me permitió repensar las formas de la memoria, en la medida en que el dibujo, bajo la acción del ácido, se transforma en una huella que puede, si se desea, reproducir otras huellas sobre el papel. No obstante, también es posible concebir estos trazos como grietas o fisuras, a través de las cuales se escapan fragmentos de pensamiento. De igual forma, se podría pensar en la herida, que en su esencia, también es capaz de replicarse.



